La respuesta breve
01 · La fuente
¿Quién necesita el resultado, para qué lo usará y qué debe incluir? Conviene separar los requisitos de las mejoras que te gustaría añadir. Es mejor no recortar seguridad, precisión u obligaciones acordadas para reducir la tarea.
02 · El alcance
Lo primero es decidir si todavía merece la pena terminar el proyecto. Si es así, define la versión completa más pequeña que cumpla su propósito, no la más grande imaginable.
03 · El paso
Un buen paso es elegir qué entregarás, quién lo revisará y una fecha realista. Ayuda pedir los comentarios necesarios antes de entregar, no después de añadir todas las mejoras posibles.
Definir qué significa terminado
¿Quién necesita el resultado, para qué lo usará y qué debe incluir? Conviene separar los requisitos de las mejoras que te gustaría añadir. Es mejor no recortar seguridad, precisión u obligaciones acordadas para reducir la tarea.
Vale la pena enumerar los pasos pendientes y la decisión que los bloquea. Un proyecto puede parecer sin terminar porque nadie ha acordado quién puede aprobarlo.
Las mejoras futuras pueden ir a una lista aparte. Así una idea nueva no se convierte en otro requisito de esta versión.
Un caso
Pongamos que una guía crece porque sigues añadiendo capítulos. Si el lector necesita ayuda con una tarea, quizá baste una guía más breve que explique bien esa tarea. Los capítulos extra podrían decidirse aparte.
Aclarar el acuerdo final
Un buen paso es elegir qué entregarás, quién lo revisará y una fecha realista. Ayuda pedir los comentarios necesarios antes de entregar, no después de añadir todas las mejoras posibles.
Cuando entregues, anota qué queda fuera de esta versión. Cerrar un proyecto no impide mejorarlo después. Si el propósito ya no importa, decidir claramente parar puede ser más útil que mantenerlo siempre a medias.